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| “UNA EXISTENCIA VIVIDA SIN LÍMITES EN EL TRABAJO, EN LOS AFECTOS Y EN LOS INSTINTOS”, ES LA QUE RETRATA RAQUEL TIBOL EN DIEGO RIVERA, LUCES Y SOMBRAS
Capturar los rasgos, pliegues, colores, texturas y dimensiones de una de las personalidades más reconocidas de la pintura y la plástica mexicanas, es el propósito de Raquel Tibol , en el libro Diego Rivera, luces y sombras , editado por Random House Mondadori, bajo el sello Lumen. Hombre de múltiples caras, ideas e historias, Diego Rivera encarna, sin duda, a una de las figuras del mundo artístico e intelectual nacional, más genuinas, fecundas e interesantes, no sólo por sus aportes, sino por su visión del mundo, la mayoría de las veces, radicalmente opuesta a lo considerado dentro de los límites de “lo correcto”. Conciente de este aspecto que en varias ocasiones obligó al pintor a definir posiciones políticas e ideológicas polémicas o, al menos, muy a contrapelo de su tiempo, la crítica de arte, Raquel Tibol, decidió explorar y echar una mirada más dedicada y atenta sobre esta faceta que a tantos enciende, intriga o cautiva. Así, quien fuera secretaria particular de Rivera, nos entrega lo que podría denominarse como la “biografía política” del pintor nacido el 8 de diciembre de 1886 en el estado de Guanajuato, y de quien en noviembre de este 2007 se conmemorará el cincuentenario de su muerte. Tomando como punto de partida la concepción y el estado reinante en las artes al empezar el siglo XX, Tibol reconstruye gran parte de la historia de México durante más de cien años para poner en relieve, o si se quiere, bajo una nueva luz, una de las caras más controversiales en la vida y obra de Diego Rivera, ya que a ojos de muchos incurrió en devaneos que, además de ganarle una posición de privilegio, le ayudaron a sobrevivir al interior de un ambiente marcadamente político. Heredero de los ideales revolucionarios de 1910, protagonista de mudanzas que le permitieron conformar su propio mundo y seguidor irrestricto de los preceptos del comunismo, Diego Rivera, luces y sombras , evidencia los estadios por los cuales transitó la conciencia política de una de las presencias tutelares del muralismo mexicano. Si bien, la autora no sostiene en las páginas de este libro, que la pintura de Rivera haya sido pionera en la propuesta de grandes formatos (pues desde las culturas precolombinas, hasta los renacentistas, reconocieron las bondades de trabajar en grandes espacios), afirma que Rivera fue dueño de una personalidad y un pensamiento político tan vigoroso que no extraña que lo procesara y trasladara a una pintura alimentada por la acción e historia del pueblo de México. No obstante, en este panorama en el que todo parecería indicar que la producción artística de Rivera no fue más que el reflejo de su toma de conciencia política y/o de clase, Raquel Tibol presenta en diez apartados el relato y el análisis de las condiciones históricas, políticas, sociales y culturales que llevaron al pintor a entender que debía salir del país para no sucumbir a la estrechez de la enseñanza artística; respirar los aires y asimilar las teorías y las técnicas que en Europa ya habían tomado cuerpo en obras como las de El Greco, Giotto y Picasso; comprender que había llegado el tiempo de volver y entregarse a la corriente posrevolucionaria que en idearios como los de José Vasconcelos exigían una puesta en marcha de un nuevo proyecto cultural y, tener la determinación de continuar con el desarrollo del artista que con los años fue “capaz de proyectarse por medio de sus creaciones con suficiente hondura como para despertar y aun conformar nuevas sensibilidades.” De esta forma, la también autora de libros como Historia general del arte mexicano. Época moderna y contemporánea y Escrituras , conduce al lector por un pasado en el que personajes como José Guadalupe Posada, el Dr. Atl, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, León Trotsky, Emiliano Zapata, Álvaro Obregón, Lázaro Cárdenas, etcétera, conviven y se mezclan con otras figuras importantes de un universo humano que hoy hace posible la comprensión de una parte fundamental del devenir de nuestro país en el siglo pasado. RAQUEL TIBOL nació en Argentina en 1923. Polemista, crítica de arte, promotora e investigadora. Se naturalizó mexicana en 1961. Estudió en la Universidad de Buenos Aires y en 1953 vino a México como secretaria de Diego Rivera. Ha sido museógrafa y jurado de arte en varios países. Ha escrito libros como Pasos en la danza mexicana, Gráficas y geográficas en México, Episodios fotográficos, Confrontaciones, crónica y recuento, Diversidad en el arte en el siglo XX: para recordar lo recordado y, en esta casa editorial, Nuevo realismo y posvanguardias en las Américas, Ser y ver. Mujeres en las artes visuales, Escrituras y Frida Kahlo en su luz más íntima. En 1998 r ecibió el premio Fernando Benítez de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y en el año 2006 el premio Luis Cardoza y Aragón por Trayectoria en Crítica de Arte.
Raquel Peguero rpeguero@randomhousemondadori.com.mx Fabiola Bautista fbautista@randomhousemondadori.com.mx |
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| EL PODER POLÍTICO DEL NARCO , SUS COMPLICIDADES Y ALIANZAS PARA PERPETUAR SU NEGOCIO EN LA IMPUNIDAD , SON ANALIZADAS POR RICARDO RAVELO EN HERENCIA MALDITA. EL RETO DE CALDERÓN Y EL NUEVO MAPA DEL NARCOTRÁFICO
Radiografiar y analizar a fondo uno de los problemas más graves de México es el propósito rector de Herencia maldita. El reto de Calderón y el nuevo mapa del narcotráfico , escrito por el periodista Ricardo Ravelo y editado por Random House Mondadori, bajo su sello Grijalbo.
Precedido de libros como Los Capos y Los Narcoabogados , Ravelo aborda en este nuevo trabajo de investigación las diversas facetas, estrategias, grupos y personajes del narcotráfico presentes en nuestro país, pero arroja luz nueva sobre dos de los aspectos que, en al menos los último diez años, han acentuado las consecuencias de su acción a lo largo y ancho del territorio nacional: la infiltración en las instituciones encargadas de impartir justicia, -específicamente la corrupción imperante en los diferentes cuerpos policíacos-, y la descomposición social que hoy día se traduce en un serio crecimiento en los índices de consumo.
Así, Herencia maldita no sólo delinea el mapa de los cárteles de la droga señalando su organización y zonas de influencia, sino que explica la forma en que actúan y establecen complicidades o alianzas para sobrevivir y perpetuar su negocio en la más absoluta impunidad.
Si bien, Ricardo Ravelo en sus anteriores investigaciones había trabajado dos filones temáticos como son la división del país en áreas de influencia, las pugnas internas por un mayor control, los principales líderes o cabecillas; y el aparato legal que los defiende y protege de la acción penal ( Los Narcoabogados , Grijalbo, 2006), en este trabajo identificó el que podría denominarse como el nudo gordiano de esta compleja historia: ¿por qué el problema de la producción, tráfico y venta de droga y estupefacientes persiste de una administración a otra sin que ningún régimen concrete logros consistentes y reales?, pues para el autor, el despliegue mediático ante decomisos o aprehensión de algunos de los cabecillas, no son más que paliativos que a la postre no han combatido y, mucho menos, diezmado de manera efectiva la virulencia de este padecimiento social, económico, político e institucional.
En todo este panorama, Ricardo Ravelo no ignora la magnitud de “los daños colaterales” producidos por los cada vez más poderosos cárteles de la droga, ya que hechos como el blanqueo de dinero (que ahora se extiende no solamente a países pequeños o exóticos del Caribe, sino que afecta economías como la estadounidense o la española) y, desde luego, la violencia manifestada crudamente en matanzas internas y ataques a miembros del Ejército y jefes de policía locales, municipales y estatales que en último mes han cobrado víctimas en Nuevo León, Quintana Roo y Michoacán.
De ahí que, el también reportero del semanario Proceso sugiera al lector, que el gobierno de Vicente Fox heredó al actual presidente Felipe Calderón, “un país cruzado por la influencia de los narcos, un Estado ensombrecido por la marca de los señores de los cárteles”. Sin mencionar la pobre capacidad de reacción ante la que se prefigura como una nueva modalidad de sobrevivencia de los capos, conseguir a como dé lugar, protección .
Libro que puede leerse a manera de crónica o como reportaje, Herencia maldita dedica numerosos apartados a diseccionar el poder político del narco que no ha dejado exentos a gobernadores (el quintanarroense Mario Villanueva Madrid, ocupa en este sentido un lugar particular), funcionarios públicos y empresarios, y muchos menos se ha acotado a nuestras fronteras, pues la relación y parecido con la realidad colombiana, por desgracia, cada día lacera más a las dos naciones.
Relatos de asesinatos, historias personales y vínculos criminales en entidades como Nuevo León, Michoacán, Tijuana, Tamaulipas y Sinaloa, entre otros estados de la República, aparecen consignados a través de las páginas de este volumen documentado en archivos especiales como los de la Policía Nacional de Colombia. Mención aparte merece la labor hecha por Ricardo Ravelo en la relatoría de las maneras y los tiempos en que estas organizaciones delictivas han capitalizado la modernización de puertos y aeropuertos mexicanos que hoy fungen como plataformas del narcotráfico en puntos como Manzanillo o Veracruz.
Como se ve, Herencia maldita bien puede catalogarse como un nuevo referente para conocer y profundizar en el tema que más ha agitado a México desde el arribo de Felipe Calderón Hinojosa a la presidencia, ya que Ricardo Ravelo como muchos otros, pregunta si tendremos que atestiguar por más tiempo el sitio que el narco ha impuesto a nuestros mandatarios y a nuestro Estado.
RICARDO RAVELO GALO nació en Veracruz, Veracruz, el 27 de diciembre de 1966. Estudió periodismo en la Universidad de su estado natal y tiene amplia experiencia como reportero y corresponsal de diarios y revistas. Desde 1991 colabora para la revista Proceso, donde tiempo después le asignaron la fuente de la Procuraduría General de la República. Tratando temas relacionados con la seguridad y la justicia, viajó como enviado especial a varios estados del país para cubrir asuntos vinculados con el tráfico de drogas y la inseguridad. Actualmente publica en las páginas de dicho semanario abordando a los personajes, situaciones y aristas del narcotráfico. En nuestra casa tiene publicados los títulos Los Capos. Las narcorutas en México (Plaza & Janés, 2005) y Los Narcoabogados (Grijalbo, 2006) para el cual realizó entrevistas a los defensores de Pablo Escobar Gaviria y de Juan García Ábrego. RICARDO RAVELO OFRECERÁ ENTREVISTAS LOS DÍAS 21, 22 Y 23 DE MAYO. INTERESADOS COMUNICARSE CON :
Raquel Peguero rpeguero@randomhousemondadori.com.mx ppalacios@randomhousemondadori.com.mxi 30 67 84 54
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| CON YO, ELENA GARRO, CARLOS LANDEROS BUSCA REDIMENSIONAR LA PERSONALIDAD Y LA OBRA DE LA ESCRITORA POBLANA
Libro de entrevistas en las que una de las escritoras más agudas y controversiales de las letras mexicanas del siglo XX, se piensa, se define y se deja mirar es el que presenta Carlos Landeros en Yo, Elena Garro , que editado por Random House Mondadori, bajo el sello Lumen, encarna un esfuerzo por redimensionar la personalidad y la obra de la autora de Los recuerdos del porvenir .
Amante de la poesía, la música, el aroma de las flores y de “todas las cosas bellas que conforman este universo”, Elena Garro escribe su nombre en la literatura nacional junto al de Octavio Paz (1914-1998), con quien mantuvo una complicada relación matrimonial por más de veintiséis años.
Yo, Elena Garro será presentado por Carlos Landeros, el próximo martes 24 de abril, a las 19 horas, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de las Bellas Artes (avenida Juárez y eje central Lázaro Cárdenas, Centro Histórico. Acompañará al autor, el crítico e historiador, Emmanuel Carballo y la lectura de María Inés Pintado.
Nacida en la capital del estado de Puebla, el 11 de diciembre de 1917, Garro habló en diferentes momentos y lugares, con Carlos Landeros sobre su vida, su infancia, sus amores, sus creencias, sus posturas políticas, sus influencias literarias y sus pesares económicos, -entre una gran variedad de temas-, a partir de un encuentro ocurrido en 1963 y que hoy da vida a una “especie de biografía en voz de la propia autora ”quien charló con su interlocutor y amigo esperando que a través de sus palabras “conociera un poco más de su alma”.
No obstante, la también autora de volúmenes de cuentos como La semana de colores , aconseja a Landeros buscar los aspectos de su vida en las claves dadas por algunos de sus personajes y, desde luego, en sus recuerdos. Así, la ganadora del Premio Xavier Villaurrutia en 1963, recorre su infancia en Iguala, Guerrero; presenta a sus padres y hermanos; ubica el encuentro y la cautivadora “mirada azul” del hombre que un día le pidió dejar de escribir; sus días de juventud en los que el teatro era su pasión; el nacimiento de su hija Elena, cuyo mote cariñoso fue “la Chata”; las constantes mudanzas por diferentes países de Europa; su predilección por los románticos alemanes y el universo de sus gustos literarios, absolutamente alejados de lo dictado por la época en la que desarrolló su obra.
Lugar especial ocupa en este volumen la información que Elena Garro da a su entrevistador en cuanto a la conformación de su ideología y lecturas políticas, las causas en las que creyó y por las que luchó; el movimiento estudiantil de 1968, así como la reforma agraria que aún, en el último tercio del siglo pasado alentaba animosidades entre el pueblo y los gobernantes de México.
Finalmente, Yo, Elena Garro , reservó como cierre dos charlas sostenidas por Carlos Landeros con Emmanuel Carballo (crítico literario y conocedor de la obra de la poblana), así como con Archibaldo Burns (amor confeso de Elena, junto a Adolfo Bioy Casares y con quienes nunca se decidió a tener una relación fuera de la intelectual), para acabar de trazar el retrato que lejos de difuminar la figura de Elena Garro, la captura como esa “ave rara” que pretendió descubrir las ideas que “ayudaran a los hombres a conocer mejor su naturaleza”.
CARLOS LANDEROS es originario del estado de Aguascalientes. Estudió en la entonces Escuela de Economía y en la Facultad Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue becado por el Instituto de Cultura Hispánica para estudiar Ciencias y Técnicas de la Información en Madrid y, posteriormente, realizó un diplomado sobre Letras Inglesas en la Universidad de Cambridge. Se inició en el periodismo en El día y en Excélsior , y en la revista Siempre! Colaboró durante casi tres años como comentarista y entrevistador en el programa de Manola Saavedra y Guillermo Ochoa. Asimismo, produjo obras de teatro como Crímenes del corazón , de Beth Handley, la cual ganó todos los premios de la crítica en la ciudad de México. En la embajada de México, en Londres, Inglaterra fungió como ministro consejero, y en Nueva Cork, EUA como cónsul general. Ha publicado cuatro libros de entrevistas y reportajes: Los narcisos, Los que son y los que fueron, Entre violetas y nomeolvides y Los inolvidables . Es autor de una novela de juventud titulada El desamor, prologada por la misma Elena Garro. Raquel Peguero rpeguero@randomhousemondadori.com.mx 30 67 84 37 Patricia Palacios ppalacios@randomhousemondadori.com.mxi 30 67 84 54
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